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jueves, 19 de diciembre de 2013

31 soundtracks en 31 días: El Bueno, El Malo y El Feo (Ennio Morricone)
























Otra colaboración entre el director Sergio Leone y el músico Ennio Morricone, para este film protagonizado por Clint Eastwood, Lee Van Cleef y Eli Wallach. El tema principal es probablemetne uno de los más reconocibles de la historia del cine. Cuando se le entregó el Oscar a la trayectoria a Ennio Morricone, Clint Eastwood que lo presentó dijo algo así como que "a cualquier actor le gustaría entrar a escena con esa música" y que él tuvo la suerte de hacerlo. El tema fue versionado en infinidad de ocasiones. Además de la melodía principal, este soundtrack tiene muchos momentos brillantes, "The Ectasy of Gold" por ejemplo, o el tema del triple duelo final son dignos de mención.





viernes, 29 de noviembre de 2013

Adiós Bodie...





Despedimos a Lewis Collins, actor británico famoso por su papel de Bodie en "Los Profesionales", quién nos dejó el 27 de noviembre. En la misma, compartió cartel con Martin Shaw y Gordon Jackson.
Collins comenzó su carrera como músico, tocando en un principio en la banda de su padre y luego en otras agrupaciones juveniles. Además de su recordado papel como agente del CI5, trabajó con actores de la talla de Patrick McNee, Ernest Borgnine, Lee Van Cleef y Klaus Kinski.
Recuerdo que, mucho antes de la internet, ya se corrían rumores falsos y sin fundamentos. Uno relacionado con Collins, al menos en Argentina, indicaba que el actor era hermano de Phil Collins y que había sido en la vida real una especie de mercenario y que su supuesto hermano le había conseguido trabajo de actor para alejarlo de ese tipo de vida. Por supuesto todo esto era falso, pero lo menciono porque me parece gracioso como un rumor puede expandirse sin ningún tipo de sustento. La realidad es que Collins fue un actor que será recordado por su excelente trabajo en la pantalla.




jueves, 25 de octubre de 2012

Spaghetti Western: Los Duelos



Probablemente uno de los tópicos que cambiaron radicalmente gracias al spaghetti western, fue la forma en que comenzaron a filmarse los duelos. Estos films terminaban casi invariablemente con una confrontación entre dos o más cowboys y cada una de ellas traía consigo una nueva visión y una nueva forma de narrarla. Muchos films también comenzaban con un enfrentamiento, Once upon a time in the West, por ejemplo, en donde Charles Bronson baja del tren y es esperado por tres hombres que quieren matarlo.
Sergio Leone, aportó al género momentos memorables en duelos triples, por ejemplo en The Good, The Bad and The Ugly se enfrentan en  un claro en medio de un cementerio, los tres protagonistas de la cinta. La tensión va creciendo a medida que la cámara se va centrando en las miradas y en las manos de los hombres, con planos cada vez más cercanos. Todo resaltado, por la excelente música de Ennio Morricone. Al resultado final del duelo, se suma que el revólver de uno de los protagonistas (Eli Wallach) no tiene balas, algo que el descubre al intentar disparar infructuosamente. Leone también aporta un duelo sensacional entre Gian María Volonté y Lee Van Cleef, en For a Few Dollars More, teniendo ambos a Clint Eastwood como espectador de lujo. Aquí un pequeño reloj de bolsillo dará paso a los disparos cuando la cuerda se acabe. El tema es que cuando ello está por suceder, la música de otro reloj similar comienza, para sorpresa de los protagonistas y del propio espectador, y la tensión que parecía iba a liberarse ante el enfrentamiento, nuevamente vuelve a crecer.
Sergio Corbucci nos deja una pieza maestra del duelo en Il Mercenario, en donde vemos a Tony Musante vestido de payaso, quién está a punto de ser asesinado por Jack Palance y un par de secuaces. De repente, de la nada surgen disparos que matan a los bandidos dejando con vida, sólo a Palance y a Musante. Es Franco Nero, quién  ha intervenido. Ahora Palance y Musante tienen cada uno una bala, Nero da la señal con tres campanadas y los contrincantes disparan. El payaso cae herido en el hombro y Palance permanece de pie, sonriente, luego de unos instantes su expresión cambia y mira un clavel blanco en su pecho. La flor comienza a sangrar y él cae muerto. Nuevamente la música, fundamental para el éxito de la escena, es de Morricone.
Estos dos últimos enfrentamientos nos presentan una de las premisas recurrentes en este tipo de films,el tercero en cuestión  (Eastwood o Nero, en estos casos) no interviene directamente en la confrontación. Simplemente evita el asesinato del “bueno” que se encuentra en inferioridad de condiciones, nivela las oportunidades y deja que el enfrentamiento tenga lugar bajo condiciones justas.
A veces, la particularidad de las situaciones provenía del guión, en otros casos, era la forma de narrarla la que del momento algo especial. Por ejemplo, es muy interesante la participación del fotógrafo en la narración del duelo entre Henry Fonda y Terence Hill en My Name is Nobody.  Otra particularidad de este duelo es que, como luego se revela en la trama,enrealidad es unmontaje organizado por los dos protagonistas. Uno de ellos (Hill) quiere convertirse en el pistolero más rápido y el otro (Fonda) cansado de cargar con esa reputación quiere desaparecer. Para satisfacer las necesidades de ambos montan un duelo arreglado en el que fingirán la muerte de Fonda.
A menudo, los enfrentamientos eran insólitos, ya sea por el marco, por alguna situación en particular o por la resolución del enfrentamiento. Este es el caso en la escena de Vamos a Matar Compañeros en la que Franco Nero y Tomás Milian se enfrentan. Poco antes de disparar, cada uno ve como detrás del otro hay un hombre escondido a punto de atacar a su rival. En el momento de disparar, en vez de dirigir su disparo a su oponente, cada uno decide salvar la vida del otro disparándole a los hombres que están a punto de atacarlos.
Como ejemplo de una contingencia que agrega dramatismo a lo que de otra forma sería un duelo normal, citaremos God Forgives… I Don´t, de Giuseppe Colizzi en donde vemos a Terence Hill y Frank Wolff enfrentarse al tiempo que una mecha que hará explotar cartuchos de dinamita se consume vertiginosamente.