Mostrando entradas con la etiqueta Charles Bronson. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Charles Bronson. Mostrar todas las entradas

viernes, 20 de diciembre de 2013

31 soundtracks en 31 días: Los Siete Magníficos (Elmer Bernstein)




















Este film, protagonizado por Yul Brynner y Steve McQueen es una versión en western del clásico de Akira Kurosawa, "Los Siete Samurais". Varias figuras de renombre completaban el reparto, entre ellos Eli Wallach, personificando al malvado Calvera, Charles Bronson, James Coburn y Robert Vaughn.

La música de la cinta estuvo a cargo de Elmer Bernstein, ganador de un Oscar, compositor en innumerables films que incluyen: El Hombre del Brazo de Oro, Los Diez Mandamientos, Matar un Ruiseñor, El Hombre de Alcatraz, Los Hijos de Katie Elder, La Gran Evasión, Mi Pie Izquierdo y un largo etcétera.

El Tema principal de este film, fue usado durante mucho tiempo en las publicidades de una tabacalera. Asímismo, es probablemente una de las melodías de western más recordadas.
Bernstein fue nominado al Oscar por su trabajo para este film.

domingo, 1 de diciembre de 2013

31 soundtracks en 31 días: Once upon a Time in the West (Ennio Morricone)







Este mes de diciembre va a estar dedicado a las bandas sonoras. Nuestra intención es presentar 31 soundtracks en 31 días. En muchos casos las películas a las que dicha música pertenece serán grandes cintas. En otros, la música superará ampliamente a la calidad de los films, pero todas las bandas sonoras a las que haremos mención tendrán algo en común: música de excelente calidad.

Y para comenzar, nada mejor que hacerlo con Ennio Morricone. Personalmente creo que es el músico que define como nadie el dramatismo de una escena. Sobre la música de Morricone pueden edificarse imágenes sorprendentes. Tiene muchísimos trabajos en su haber y sería imposible reseñarlos aquí, sólo mencionaremos algunos de ellos. Entre los más conocidos destacan los westerns dirigidos por su compañero de colegio Sergio Leone: El Bueno, el Malo y el Feo, Por un Puñado de Dólares y Por unos Dólares Más. Dentro del western también merecen citarse su trabajo para Ejército de Cinco y Navajo Joe.
Su banda sonora para el film francés El Profesional, protagonizado por Jean Paul Belmondo es otro hito en la historia de la música para cine.

El trabajo que que hoy escucharemos fue también para un film de Leone: Erase una Vez en el Oeste, en donde recordamos la armónica que se asocia directamente al personaje encarnado por Charles Bronson.
La objetivo de esta sección no está enfocado tanto en hablar sino más bien en escuchar, así que sin más preámbulos los dejamos con la maravillosa música de Morricone.










jueves, 25 de octubre de 2012

Spaghetti Western: Los Duelos



Probablemente uno de los tópicos que cambiaron radicalmente gracias al spaghetti western, fue la forma en que comenzaron a filmarse los duelos. Estos films terminaban casi invariablemente con una confrontación entre dos o más cowboys y cada una de ellas traía consigo una nueva visión y una nueva forma de narrarla. Muchos films también comenzaban con un enfrentamiento, Once upon a time in the West, por ejemplo, en donde Charles Bronson baja del tren y es esperado por tres hombres que quieren matarlo.
Sergio Leone, aportó al género momentos memorables en duelos triples, por ejemplo en The Good, The Bad and The Ugly se enfrentan en  un claro en medio de un cementerio, los tres protagonistas de la cinta. La tensión va creciendo a medida que la cámara se va centrando en las miradas y en las manos de los hombres, con planos cada vez más cercanos. Todo resaltado, por la excelente música de Ennio Morricone. Al resultado final del duelo, se suma que el revólver de uno de los protagonistas (Eli Wallach) no tiene balas, algo que el descubre al intentar disparar infructuosamente. Leone también aporta un duelo sensacional entre Gian María Volonté y Lee Van Cleef, en For a Few Dollars More, teniendo ambos a Clint Eastwood como espectador de lujo. Aquí un pequeño reloj de bolsillo dará paso a los disparos cuando la cuerda se acabe. El tema es que cuando ello está por suceder, la música de otro reloj similar comienza, para sorpresa de los protagonistas y del propio espectador, y la tensión que parecía iba a liberarse ante el enfrentamiento, nuevamente vuelve a crecer.
Sergio Corbucci nos deja una pieza maestra del duelo en Il Mercenario, en donde vemos a Tony Musante vestido de payaso, quién está a punto de ser asesinado por Jack Palance y un par de secuaces. De repente, de la nada surgen disparos que matan a los bandidos dejando con vida, sólo a Palance y a Musante. Es Franco Nero, quién  ha intervenido. Ahora Palance y Musante tienen cada uno una bala, Nero da la señal con tres campanadas y los contrincantes disparan. El payaso cae herido en el hombro y Palance permanece de pie, sonriente, luego de unos instantes su expresión cambia y mira un clavel blanco en su pecho. La flor comienza a sangrar y él cae muerto. Nuevamente la música, fundamental para el éxito de la escena, es de Morricone.
Estos dos últimos enfrentamientos nos presentan una de las premisas recurrentes en este tipo de films,el tercero en cuestión  (Eastwood o Nero, en estos casos) no interviene directamente en la confrontación. Simplemente evita el asesinato del “bueno” que se encuentra en inferioridad de condiciones, nivela las oportunidades y deja que el enfrentamiento tenga lugar bajo condiciones justas.
A veces, la particularidad de las situaciones provenía del guión, en otros casos, era la forma de narrarla la que del momento algo especial. Por ejemplo, es muy interesante la participación del fotógrafo en la narración del duelo entre Henry Fonda y Terence Hill en My Name is Nobody.  Otra particularidad de este duelo es que, como luego se revela en la trama,enrealidad es unmontaje organizado por los dos protagonistas. Uno de ellos (Hill) quiere convertirse en el pistolero más rápido y el otro (Fonda) cansado de cargar con esa reputación quiere desaparecer. Para satisfacer las necesidades de ambos montan un duelo arreglado en el que fingirán la muerte de Fonda.
A menudo, los enfrentamientos eran insólitos, ya sea por el marco, por alguna situación en particular o por la resolución del enfrentamiento. Este es el caso en la escena de Vamos a Matar Compañeros en la que Franco Nero y Tomás Milian se enfrentan. Poco antes de disparar, cada uno ve como detrás del otro hay un hombre escondido a punto de atacar a su rival. En el momento de disparar, en vez de dirigir su disparo a su oponente, cada uno decide salvar la vida del otro disparándole a los hombres que están a punto de atacarlos.
Como ejemplo de una contingencia que agrega dramatismo a lo que de otra forma sería un duelo normal, citaremos God Forgives… I Don´t, de Giuseppe Colizzi en donde vemos a Terence Hill y Frank Wolff enfrentarse al tiempo que una mecha que hará explotar cartuchos de dinamita se consume vertiginosamente.

martes, 23 de octubre de 2012

Spaghetti Western: Una introducción



Corrían los años 60 y el western norteamericano  languidecía. Un género que había sido el rey de la pantalla en décadas anteriores parecía condenado a su desaparición. Sin embargo, desde el otro lado del océano Atlántico llegaría una oleada de films que durante varios años revitalizaron el género, dándole un enfoque que, si bien no chocaba con las premisas básicas del mismo, lo proveían de una bocanada de aire fresco. Compañías italianas y españolas rodaron varios centenares de films durante esos años, la mayoría de ellos en Cinecittá o en Almería.
Si bien no todos los spaghetti westerns están cortados por la misma tijera, es bueno señalar algunos puntos recurrentes que encontraremos en ellos. Para comenzar hay una suciedad característica en sus personajes, incluso los “buenos” son seres mal afeitados, mal vestidos, cubiertos de sudor y bien alejados de la imagen del cowboy inmaculado representado tantas veces en las pantallas de Hollywood. En muchos casos, ese descuido exterior está acompañado de rudeza y  falta de moral.
Dentro del este género hay a su vez diversos subgéneros, al spaghetti western con argumentos serios se le suman comedias que toman todos los elementos del género pero con una definida intención humorística. Otros films llevan a extremos inverosímiles los cánones del género.
Son dignas de mencionar también las películas denominadas Zapata westerns, que están enmarcadas dentro de la revolución mexicana.
Entre los films más famosos destacaremos  “Per un Pugno di Dollari ” (Por un puñado de dólares, 1964), “Per qualque dollaro in Più” (Por Unos Dólares Más, 1965) y “Il BUono, Il Bruto, Il Cattivo” (El Bueno, El Malo Y El Feo, 1966) de Sergio Leone, probablemente el más talentoso de los directores que encararon este género. Leone dirigió a su vez dos “C’era una volta il West (Érase una vez en el oeste, 1968) y Giù la Testa (Los héroes de Mesa Verde / Por un puñado de Dinamita, 1971)
Otro director de éxito fue Sergio Corbucci, a quién se debe “Django” (1966), “¡Vamos a matar, compañeros”, 1970 y “Navajo Joe” (1967) entre otras cintas.
Enzo Castellari haría su aporte al género con “Keoma”.
Entre las comedias mencionaremos los films de Enzo Barboni de la saga de “Trinity y Bambino”.
Muchos personajes se hicieron un nombre asociado a estas películas. Así podemos mencionar a Django, Ringo, Sabata y Sartana. En muchos casos, los films oficiales protagonizados por algunos de los mencionados, se reducían a un par de cintas. Luego, había muchos lanzamientos “no oficiales” en donde se usaban los nombres de los personajes, pero sin que estos films estuviesen asociados a los lanzamientos oficiales. Una característica tanto en films “oficiales” como “no oficiales” fueron los cambios de actores para encarnar a un mismo personaje. También, viendo una veta comercial, muchas películas no relacionadas a éstos personajes, fueron renombradas para su distribución internacional. Así nos podremos topar con films protagonizados por Ringo, en donde no es Giuliano Gemma el actor principal o podremos ver a un Django que no es Franco Nero.
En cuanto a los intérpretes, los spaghetti supieron nutrirse de algunos actores norteamericanos como Charles Bronson, Lee Van Cleef, James Coburn, Telly Savalas, Yul Brynner, Jack Palance, Rod Steiger, Jason Robards, Peter Graves, James Daly  y especialmente Clint Eastwood, quién es probablemente el rostro más asociado a este tipo de películas. También es digno de mención el mexicano Eli Wallach. Otras figuras del género  fueron actores europeos, como Franco Nero, GIan Maria Volonté o el alemán Klaus Kinski. Algunos de estos intérpretes adoptaban nombres anglosajones, así,  Mario Girotti y Carlo Pedersoli fueron Terence Hill y Bud Spencer respectivamente y Giuliano Gemma fue Montgomery Wood.

Finalmente, cabe destacar que, de la mano de Ennio Morricone, muchos spaghetti westerns contaron con una excelente banda sonora, no sólo en calidad musical sino también, en cuanto a que la música no era una mera acompañante de las escenas, sino que contribuía a realzar lo acontecido en las mismas. Ese es, sin dudas, uno de los grandes aportes de este género y próximamente haremos un articulo particular sobre ello. Además del citado Morricone, merece mencionarse el trabajo de Guido y Maurizio De Angelis, Franco Micalizzi  y Riz Ortolani.
Con el paso del tiempo, el género comenzó a agotarse a sí mismo y el  público fue perdiendo interés en ver nuevas cintas, pero es innegable la influencia del género en la forma de narrar, en lo visual, en límites que se cruzaron, en lo musical y en los guiones; dejándonos como herencia una sucesión de varios films clásicos que no pierden vigencia.
El próximo capítulo de esta serie de artículos sobre este género lo dedicaremos a los duelos.